Capitulo 7. Indolora

20 Jul

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La inspectora se quedó pensativa unos segundos y concluyó que aquel dato cerraba algo el círculo de búsqueda aunque en principio no parecía muy alentador. A un bisturí tienen acceso desde los cirujanos hasta los que limpian los quirófanos, se dijo.

El forense notó su cara de desconcierto y desesperanza y la animó diciéndole que iba a evitarle el trabajo de leerse el pesado informe.

-¿Sería tan amable de acompañarme en el camino de vuelta a la ciudad, por favor? Se lo explicaré todo en el trayecto.

Ante el asentimiento de la inspectora Ramírez empezó a desprenderse de los guantes de látex que tiró al suelo a una distancia prudencial de la escena del segundo crimen y le hizo un gesto para que le siguiese. Ella miró a su compañero para comprobar que había entendido que le tocaba regresar sólo a la comisaría y emprendió el camino detrás del forense.

El doctor Espinosa tenía un todeterreno azul que iba muy a juego con su personalidad. Un vehículo fuerte, que inspiraba confianza y con el que se podía llegar a cualquier parte. Conducía con seguridad, a una velocidad moderada, sus manos se colocaban correctamente a las diez y diez sobre el volante, miraba por el retrovisor constantemente, hacía a la perfección el doble stop, señalaba todos los cambios de carril y de dirección. Si no hubiese sido por algún gesto brusco como un cambio de carril precipitado y la confesión de sus treinta años de carné, hubiese parecido que acababa de salir de la autoescuela.

Ernesto Espinosa comenzó a hablar de lo mucho que apreciaba a Trueno, así llamaba a su Toyota Land Cruiser, de las muchas vivencias que habían pasado juntos, incluso una carrera multiaventura en  Indonesia en la que él y su compañero de equipo, el doctor Martínez, quedaron primeros y Trueno casi se muere ahogado en medio de un río.

Para la inspectora Ramírez hubiese sido una conversación asombrosa y amena si hubiesen estado en otro contexto, pero en ése le resultó una majadería de su acompañante y se impacientó a los cinco minutos de escuchar sus historias.

-Disculpe doctor Espinosa, no quiero que piense que no me agrada lo que me está contando pero no le importaría reservarlo para otro momento y explicarme ahora sus conclusiones sobre la muerte de la primera víctima.

-Por supuesto que no, mujer -dijo con total sinceridad. -¿Qué es lo que quiere saber?

-Pues todo.

-A ver. Ya sabe que la víctima era mujer de aproximadamente treinta años y uno sesenta y tres de estatura.

-¿Hay huellas en su cuerpo, restos de piel que no sean suyos?

-No, nada, ni un pelo.

La inspectora hizo un gesto de fastidio y decepción.

-¿La violaron?

-En mi opinión no.  El cuerpo no presentaba ninguna lesión a ese nivel. El orificio anal tenía un aspecto absolutamente normal, sin dilatación, ni desgarros ni fisuras. Su cavidad vaginal sí presentaba inflamación y pequeñas lesiones pero no son atribuibles al hecho de su muerte, son anteriores y se pueden deber a una mala lubricación y al constante uso -Espinosa acompañó el final de la frase de un gesto que expresaba su deseo de entrecomillar las dos últimas palabras.

La inspectora Ramírez se quedó pensativa un momento y confesó no entender el hecho de que la víctima fuese atada y maniatada sin ninguna finalidad sexual. Antes de formular la siguiente pregunta Espinosa se le adelantó.

-Estamos tratando con un asesino fuera de lo común, inspectora. Después de comprobar que no había habido violación centré mi hipótesis en que su único objetivo había sido la tortura. La abrió en canal pero el corte es perfecto, hecho con la profundidad necesaria para evitar la muerte instantánea. Manipuló sus órganos, aparecen fuera de su lugar algunos. La golpeó con fuerza en la cabeza y en la cara y le arrancó la piel y las uñas de los pies. Una muerte horrible, ¿verdad?-giró la cabeza para mirar a Cristina que ojeaba el informe mientras le escuchaba.

Levantó la vista de las fotografías que acompañaban aquellas frases escritas en jerga forense que no restaban un gramo de horror a pesar de su elevado nivel de tecnicidad.

-¿Es un puto pirado que disfruta haciendo sufrir a las mujeres? ¿Sólo eso?

-¡Noooooooo, querida!- se apresuró a responder. –Yo también creí eso en un principio. Creí que se trataba de un psicópata fetichista pero nuestro amigo,-volvió a hacer el gesto de entrecomillado- es muy especial.

El doctor quedó en silencio por unos segundos añadiendo misterio a su relato y volvió a mirar a Cristina que le hizo un gesto instándole a continuar.

-¿Cómo se llamaba la víctima?

La pregunta desconcertó a la inspectora pero la respondió.

-Natalia, Natalia Figueras.

-Pues Natalia fue plenamente consciente de su tortura pero no sintió dolor alguno.

-Eso es imposible…

-El hígado y los riñones son los órganos que metabolizan muchas sustancias que introducimos en nuestro cuerpo. En el caso de Natalia, su hígado presentaba un aspecto anormal, una coloración poco común. Uno de los procedimientos que tenemos que hacer para la elaboración del informe de la autopsia es enviar un conjunto de muestras al Instituto de Toxicología, fragmentos del cráneo, de otros huesos, de sus fluidos y por supuesto de su sangre. Y es aquí donde me llevé una sorpresa porque en la de Natalia había restos de una sustancia a base de procaína, un poderoso anestesiante que deja intacta la consciencia y que se metaboliza a través del hígado.

-Entonces…¿el asesino no tenía intención de hacerle daño?

-No creo que Natalia le importara lo más mínimo pero no es mi tarea definir la psicología y el móvil del asesino. Creo que mi trabajo arroja algo de luz. Ya le dije que el responsable de esta muerte es alguien con conocimientos y acceso a utensilios de medicina.

Continuará

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2 comentarios to “Capitulo 7. Indolora”

  1. Nayrobi 20 julio, 2011 a 22:37 #

    Y de nuevo usted me asombra, ahora con su trabajo de documentación, véase el manejo de la jerga médica… gracias por seguir!

    • yaizalvarez 21 julio, 2011 a 21:14 #

      Gracias a usted por seguir leyéndolo. Por favor, acuérdese de hacerme críticas constructivas de vez en cuando que si no me malacostumbran. Un beso.

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