Capítulo 1. Elegir.

29 Mar

Viene de la entrada anterior

Al otro lado de la cabina una mujer entrada en carnes y en años le saludó muy seca y le señaló a la parte superior del cristal donde estaban colgadas ocho fotos de mujeres. En la esquina superior izquierda de cada foto había un número, en la parte inferior un nombre.

Echó un vistazo rápido, le llamó la atención Jessica, morena con el pelo rizado, delgada y con pechos exagerados y claramente operados. Se imaginó extrayéndole las prótesis de silicona después de cortarle los pezones. La señaló pero la mujer del otro lado del cristal casi le gritó que estaba con un cliente, que podía elegir otra o bien hacer tiempo en las cabinas de sexo en directo.

Pensó un instante y apuntó a la número uno, Verónica.

-Está en la primera planta, en la puerta verá su número.

Pasó trescientos euros en billetes de cincuenta por el hueco entre el cristal y el mostrador.

-Esto es más de lo que está estipulado por una hora- le dijo la mujer.

-Voy a necesitar más de una.

-¡Eso dicen todos!-pensó.

Cuando llegó al cuarto de Verónica ésta ya había recibido la llamada del piso inferior con la que le dieron indicaciones de que tratara bien al cliente ya que éste había pagado una buena propina y parecía necesitar algo más que un simple servicio.

La estancia de Verónica consistía en una amplia cama con sábanas de satén moradas. Había espejos en las cuatro paredes y en el techo. La iluminación era algo más apropiada que en el resto del edificio. Podía oírse la música del local pero no era molesta. La única ventana estaba en el cuarto de baño situado al fondo a la derecha.

No respondió al amistoso hola que Verónica le dijo al abrirle la puerta antes de que él llegase a dar con los nudillos sobre la madera.

Verónica no precisó más que de un golpe de vista para darse cuenta de su extrema timidez. El pelo oscuro engominado hacia atrás, corto a la altura de las orejas. Gafas de pasta negras que aumentaban sus ojos castaños. Labios finos pero bien marcados. Alto y flaco, aunque su ropa pulcramente planchada tapaba una realidad que la sorprendió, no era delgaducho, era pura fibra.

-Me han dicho que has sido generoso en el pago…y ahora yo voy a ser generosa contigo, cielo.

Se quedó mirando a aquella mujer que no debía tener seis años más que él aunque la pintura la hacía aparentar mayor. Pelirroja de bote, la melena le llegaba a media espalda. Tenía unos ojos verdes enormes y la boca carnosa pintada de carmín. Su atuendo apenas era una tentación casi transparente que dejaba ver unas bragas de encaje y unos pezones abultados, adornado el derecho con un pircing que lo cruzaba horizontalmente.

Miró los pies de Verónica que estaban subidos a unas plataformas transparentes con amarre de raso azul y sintió toda su sangre cabalgar sus venas. Pequeños, cuidados, con uñas pintadas de un color oscuro, comprobaría minutos después que eran suaves aunque, una vez muerta, rígidos.

Continuará…

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Una respuesta to “Capítulo 1. Elegir.”

  1. Nayrobi 30 marzo, 2011 a 5:21 #

    creo que usted tiene buen pulso para ejecutar un… texto del más puro género negro! que es genial para hurgar en los bajos de una sociedad.
    no puede más que seguir… es una amenaza, jejeje 😉

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