Archivo | febrero, 2008

El debate lo ganamos todos

28 Feb
Parece que después del segundo debate entre los dos candidatos a la presidencia del Gobierno español todas las opiniones acerca de quién ganó están más claras, Zapatero, por un margen no muy holgado, pero Zapatero a fin de cuentas.
En mi opinión el primer debate fue lamentable, ofuscados en el pasado, en tirarse los cacharros a la cabeza cual matrimonio o pareja de hecho en proceso de separación. Hubo alguna intervención penosa como la de la jodía niña de Rajoy que ya es más famosa que el primo de Zumosol y que yo todavía no termino de entender qué quiso decir con ella, pero ¿por qué no puede ser un niño? ¿Por eso de la igualdad de oportunidades? Otra intervención reprobable fue la acusación de que Zapatero había insultado a las víctimas de ETA que hizo el líder del PP. A Zapatero le critico poco, y no porque sea socialista, que no lo soy. A decir verdad, aunque no pertenezco a ningún partido político, creo que mi ideología se aproxima más al nacionalismo, y más después de haber vivido en Madrid y comprobar que por lo general, no tienen ni idea de lo que es Canarias (y qué más dá pueden pensar ustedes, yo tampoco sé mucho de lo que puede ser Palencia o Soria). En este sentido he de decir que eché mucho de menos, que hicieran una mención a mi tierra. No sé si a ustedes les ha pasado una vez, es una sensación rara, se produce cuando se está hablando de algo en lo que te sientes afectada y esperas que te nombren. Eso me pasó cuando se nombraron los incendios y la inmigración, que en este caso ocupó buena parte del debate. Ni para las desgracias nos mencionaron.
En fin, para explicar el título de este escrito quiero decir que lo que más claro ha quedado es que el debate lo ganamos todos los ciudadanos porque después de 15 años ha vuelto a haber debates democráticos y porque el tono, sobre todo el del primer debate fue mucho más sosegado de lo que ha sido toda la legislatura que termina.
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Retroalimentación

19 Feb
Tengo nueve minutos para escribir este texto porque estoy en un ciber enviando unos papeles del protagonista de todos los culebrones (yo me entiendo).
Lo que quiero comentarles a los que sé que de vez en cuando se meten por aquí a leer esto que les cuento, por cierto, muchas gracias por dedicarme un minuto de su tiempo, es que hoy he sentido algo que hacía algún tiempo que no me pasaba. Fue una sensación de euforia, de bienestar, de flotar, increíble. Creía qeu me iba a comer el mundo. Y la situación qeu lo provocó fue alto tan simple como actuar con asertividad.
No quiero aburrirles contándoles lo que pasó con detalle, sólo les diré que había una situación que me generaba inquietud y preocupación y que tenía dos opciones a)hablar con la otra persona implicada y decirle que no quería hacerlo, o b)callarme, hacerlo y dejar que pasara. Elegí la primera opción, le dije que no estaba dispuesta a hacerlo porque no quería asumir una tanta responsabilidad y porque no me iba a encontrar a gusto. La verdad es que la respuesta también ayudó, ya que fue completamente comprensiva, pero lo que me puso tan por los aires fue el hecho de decir no quiero hacer esto y no voy a hacerlo porque tengo derecho a tomar mis decisiones y a exponerlas.
En fin, la sensación que me generó lo que me hizo pensar, aparte de que era la reina del mundo, es que tenía ganas de más, quería seguir poniendo todo en su sitio según mis sentimientos, decir no a lo que no me gusta, sonreír a lo bueno, no sentirme obligada, en finno sé mucho de psicología pero creo que eso se llama feedback o retroalimentación, ¿o no, amigos psicólogos?