Archive | diciembre, 2007

Divorcio

12 Dic
La política en España en general y en Canarias en particular se parece cada día más a un matrimonio en proceso de divorcio, pero de esos divorcios que superan a la Guerra de los Rose con creces. Hoy escuché decir a José Manuel Soria, vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía y Hacienda, que si se aprueban los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el Congreso, el Ejecutivo canario los llevará a los tribunales porque incumplen la ley del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF). Yo, que soy un poco ingenua, me pregunto si van a llevar a los tribunales todo lo que la mayoría democrática apruebe y a ellos no les guste.
También me pregunto por qué habrá esperado tanto el Gobierno de Canarias, gobernado por CC y el PP desde hace doce años, para hacer esta denuncia, si se supone que los PGE no han cumplido nunca con el REF, y siempre han sido apoyados por el Ejecutivo regional. Entonces, si estos aumentan considerablemente los dineros que vienen del Estado para Canarias y aún así tampoco cumplen la ley, ¿por qué los apoyaron en 2006, 2005, 2004, 2003…si eran mucho peores que los del próximo año?
Será que el cónyuge Gobierno de Canarias está en proceso de divorcio del cónyuge Estado… !CLARO! Por eso están todo el día con el guineo de que Madrid no escucha a Canarias y que los canarios nos tenemos que poner en nuestro sitio y el otro no se queda corto, sin recibir al presidente del Gobierno (pobre Paulino se sentirá más chiquito de lo que es), sin contestar a las llamadas de la consejera de Bienestar Social…Igual que los matrimonios en proceso de divorcio, todo el día poniéndose denuncias en los juzgados, mandándose recaditos amenazantes, insultándose, maldiciéndose, etc…
Yo no entiendo por qué los políticos de un tiempo a  esta parte, especialmente los de un partido centralista, creen que hacer oposición es oponerse a todo. Con los millones de muertos, torturados, desaparecidos y perseguidos que nos ha costado conquistar la democracia y nos están privado de lo más bonito que tiene: el consenso en los asuntos que afectan a todos.
Es admirable saber reconocer al otro lo que ha hecho bien, aunque esté en las antípodas de nuestra ideología. Mucho más admirable que estar todo el día buscando el enfrentamiento y el meterle el dedo en el ojo al otro. Eso es lo más fácil del mundo, lo verdaderamente difícil es buscar puntos de encuentro con los que no piensan igual.
Lo peor de esta crispada situación es que, al igual que en los divorcios, los terceros son los que pagan las consecuencias. Por un lado los niños y por otro los ciudadanos que acaban aburriéndose de ver como sus problemas siguen sin resolverse mientras los políticos siguen cobrando sus ¿justos? sueldos por ¿hacer su trabajo?
Por tanto les insto, a ustedes los políticos, a que bajen la cabeza ante el pueblo, guarden sus viperinas lenguas en sus podridas bocas y se pongan a trabajar en loq ue de verdad importa a los ciudadanos: la educación, la sanidad y el trabajo.

Echarle valor a la vida

3 Dic
Cada vez estoy más convencida de que con miedo no se puede vivir. Es un infierno pensar a cada momento que todo va a salir mal, que no vamos a lograr lo que nos proponemos, que estamos condenados por nuestras circunstancias y que no podemos controlar las cosas que nos pasan. Desde luego no sabemos qué bombón nos va a tocar de la caja (si me permiten la referencia a Forest Gump), de repente una mañana un desconocido te regala flores y puede que empieces entonces una relación con la persona que te acompañará durante buena parte de tu vida, o puede ser que alquien te diga algo que no te gusta y te pases una semana de mal humor. No podemos controlar lo que nos va a suceder, pero todo sucede por algo, de todo podemos sacar una lección que nos ayude a madurar, a comprender y a ver la vida con otros ojos más amables. Temiendo lo que sucede, y lo que le sucede a los demás con relación a nosotros, sólo se llega a la parálisis y a la negatividad. El miedo te va comiendo poco a poco, impide que te arriesgues, que asumas retos y que te plantees objetivos en la vida porque te paraliza. Es normal sentir miedo y vértigo con las pequeñas y grandes cosas que nos pasan cada día, pero caer en la autocompasión, en la comodidad de no afrontarlos, en la resignación es no querer vivir.